Cuando una aplicación necesita leer un archivo, escribir en una conexión TCP o esperar datos de un disco, el kernel de Linux ofrece tradicionalmente dos caminos: bloquear el proceso hasta que la operación termine, o usar interfaces como epoll y Linux AIO para manejar múltiples operaciones concurrentes. Durante casi tres décadas, esas fueron las opciones dominantes. Pero desde la versión 5.1 del ke